Rio-tin-tito

La historia de Choo Choo Town, o Riotintito; para los amigos, comenzó una tarde
de testeos solitarios al Riotinto. Era una partida de esas chifladas simulando una partida a 4 jugadores, cuando en un momento de descanso vi a mi hijo subido a la mesa correteando el tren por las vías y subiendo a cuanto meeple se encontraba en el camino… y entonces sonó el click. El modo trance entró en funcionamiento y tenía que hacerlo… tenía que hacer un juego de trenes para mi hijo, un juego de trenes para niños, que tuviera miga, fuera divertido y además fácil. Ja! Cuando esto es justo lo mas difícil. Ya lo he dicho alguna vez… divertir con poco es no nada es fácil… aburrir con mucho es pan comido.

Decidí enfocarme en el origen de este torbellino; un tren y gente apiñándose para subir; bueno, quien dice gente dice animales… Probé algunas cosas hasta que dí con un principio simple de los euros: Mayor demanda que oferta; o lo que seria traducido: Hay mas animales/pasajeros que asientos. Ya a partir de aquí fue torciéndose la cosa, porque había creado una recorrido para el tren, pero no hallaba como engranar con acciones el movimiento de este, con los pasajeros angustiados por conseguir un asiento en el tren.

En los primeros testeos no tenía nada cuqui para usar de pasajeros, así que tiré de cubitos, barcos y trenes; que no tenían mucho sentido haciendo de pasajeros, pero no podía dejarlo pasar.
Probé acciones combinadas por turno, probé dados con acciones distintas en cada cara, probé un tablero personal con distintas acciones y ya me di cuenta que se me empezaba a ir esto de las manos. Me gustaba la idea de los dados, pero el azar podría dejarte frustrado así que seguí probando cosas hasta que surgió! La manera de controlar un poco el azar y mantener la tensión era con cartas. Y a los niños les encantan las cartas; así que creé mazos con cartas de acciones muy simples que los niños pudieran “gestionar” (que palabra tan bonita) sus acciones mientras te echas unas risas viendo como tus animalitos se caen del tren. O mas bien los de los demás jugadores.

El juego se fue definiendo relativamente rápido y pude probarlo en grupos ya con niños de esos con barba y funcionaba muy bien.
Ya estamos en agosto, y puedo adelantar que el juego saldrá publicado por Zacatrus a finales de año, y puedo decir también que las ilustraciones son una pasada… y por cierto… su nombre final será Trainsilvania… así que podéis haceros una idea de que va la cosa… 😉

¡Habemus Pajarracos!

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí. En aquel entonces solo sabía que mi nuevo juego estaba metido en el horno y que cada vez faltaba menos para que llegara a las tiendas. Finalmente fue a principios de este año cuando los Pajarracos han comenzado a sobrevolar nuestro espacio aéreo y desde entonces, podemos ya disfrutar o sufrir de su presencia.

pic3947953

Pajarracos, es uno mis primeros juegos con pretensión de ser juego. Ya había intentado crearme juegos de niño y no tan niño; pero en aquel entonces no tenía ninguna base o experiencia en el asunto como para resolver mecánicas ni nada; así que todo eran experimentos que no acababan en ninguna parte. Sin embargo, Pajarracos fue el primer intento de cruzar esa línea de las ideas divagantes sin sentido y algo que pudiera llegar a ser tangible. En sus inicios el juego era muy complicado para lo que debía ser; tenía semillas (cubitos de madera; ¿Cómo no?) necesarios para tener una plantación. Solo si tenias semillas podías “comprar” cartas de fruta. Tenía una especie de motor económico que puede que no fuera tan divertido para los testeadores del momento. El juego tenía mas características propias de un euro que de un filler, por lo que finalmente acabé por guardarlo en el cajón y darle paso a otra cosa que acabaría llamándose Oilfield.

Volviendo a Pajarracos; estos estuvieron en el cajón durante una larga temporada, hasta que el año pasado decidí retomarlo y tras pasar unas cuantas sesiones de testeo de LUDO, el juego fue tomando carácter propio hasta convertirse en el juego que es hoy; y de la mano de Zacatrus, quienes han creído en que un Pajarraco solo es malo cuando no tienes un Espantapájaros para defenderte,  es una realidad tener Pajarracos revoloteando y fortaleciendo amistades.

WarmUp Day

Para todos aquellos que asistan a Essen; y que además de jugar sienten interes por la creación de juegos de mesa, el día Miércoles antes de arrancar la fería de Essen tiene lugar el Warmup Day. Cita perfecta para calentar motores de cara a la feria.

El WarmUp siempre es una buena ocasión para probar prototipos que saldrán al mercado próximamente, pero también para probar alguna novedad y así adelantar el trabajo que tendremos en la feria; cuando encontrar mesa a veces suele ser complicado. Además suelen ser los autores quienes explican sus juegos.

En años anteriores, se llevaba acabo en el Unperfekthaus, un sitio que nunca me quedó claro que era; pero que albergaba en sus 4 plantas decenas de mesas. además de ofrecer la opción de pagar por tener bufet libre durante toda la estancia, aunque muchas se te iba el tiempo jugando y cuando bajabas a cenar ya habían cerrado la cocina…. FAIL!

Este año prometen un lugar mas amplio, y además con actividades especiales y charlas. El aforo es limitado así que quienes tengáis pensando ir, mas vale no tardar mucho en reservar a través de su página web